Hoy es cada vez más común ver corredores usando tenis con placa de carbono, tanto en carreras como en entrenamientos. Entre tantos modelos, colores, recomendaciones de influencers y promesas de correr más rápido, es normal preguntarse: ¿realmente son para mí? ¿Debería usarlos siempre o conviene alternarlos con otro tipo de calzado?
De ahí surge la importancia de entender por qué es importante tener una buena rotación de tenis para running. Para armar una buena rotación, podríamos dividirlos de acuerdo con tres factores principales:
Actualmente, las marcas dividen sus tenis considerando los puntos anteriores. La clasificación según el tipo de calzado es la siguiente:
Máxima amortiguación
Están enfocados principalmente en corredores novatos o de mayor peso corporal (alrededor de 85 kg o más), para quienes cuidar sus articulaciones es una prioridad y, por ello, buscan la mayor amortiguación y estabilidad posibles. Normalmente no son tenis ligeros debido a la cantidad de espuma que contienen; sin embargo, tienden a ser los más cómodos.
Modelos: Adidas Ultraboost, Asics Nimbus, Hoka Bondi, New Balance 1080, Nike Vomero, Saucony Triumph.
Daily trainers
Como su nombre lo indica, son tenis pensados para realizar la mayor parte de los entrenamientos. Buscan un equilibrio entre amortiguación, estabilidad y reactividad. Normalmente están fabricados con materiales duraderos que permiten acumular una buena cantidad de kilómetros y correr a ritmos variados. Con este tipo de calzado se recomienda hacer entrenamientos en Z1 y Z2, así como sesiones de tempo en Z3, zonas que concentran gran parte de los programas de entrenamiento.
Modelos: Adidas Evo SL, Asics Novablast, Hoka Clifton, New Balance 880, Nike Pegasus, Saucony Ride.
Super trainers
Continuamos con los entrenamientos un poco más exigentes. Este tipo de calzado está diseñado para sesiones que requieren un poco más de velocidad, como entrenamientos con bloques largos de tempo, fartleks en zonas cercanas al umbral o incluso días de pista.
Este tipo de calzado puede integrar placa de carbono que, normalmente, no es tan agresiva. Además, ofrece una durabilidad media, lo que permite completar una buena cantidad de entrenamientos antes de tener que cambiar de par.
Modelos: Adidas Boston, Asics Megablast, Hoka Skyward, New Balance FuelCell SuperComp Trainer, Nike Zoom Fly, Saucony Endorphin Speed.
Super shoes tenis de competencia
Llegamos a los super shoes, el tope de velocidad de todas las marcas. En esta gama, los modelos cuentan con placa de carbono, son los más ligeros del mercado y ofrecen una alta reactividad, por lo que se recomienda utilizarlos solo en carreras y entrenamientos específicos. Además, tienen poca durabilidad: su espuma y la reactividad de la placa empiezan a perder propiedades a partir de los 200 km de uso.
Los super shoes están diseñados para corredores experimentados que buscan mejorar sus marcas. Para disminuir el peso, sacrifican estabilidad, por lo que requieren una buena técnica de carrera. Además, la placa de carbono se aprovecha mejor a ritmos superiores a 4:30 min/km. Aunque a ritmos más suaves la placa también ayuda, la relación costo-beneficio podría dejar de ser conveniente.
Modelos: Adidas Adios Pro, Asics Metaspeed, Hoka Cielo, New Balance FuelCell SuperComp Elite, Nike Alphafly, Nike Vaporfly, Saucony Endorphin Pro.
Los super shoes pierden propiedades a partir de los 200 km y sacrifican estabilidad para bajar peso. Si tu ritmo habitual está por encima de 4:30 min/km, la placa sigue ayudando, pero el costo-beneficio deja de ser tan claro.